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Mostrando las entradas etiquetadas como Fading Suns

En alas de ángeles: Décima parte (EF=43+)

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Había que tomar una decisión y se tomó. La única opción de regresar a casa pasaba por la lanzadera de los ascensionistas, en su capacidad de reparar su tecnología pese a la rápida degradación que el lugar y sus ángeles le imponían. Y estos tenían una oportunidad, un justo reclamo a tener un lugar donde vivir. Aquel era un mundo extraño pero enorme, debería ser más que suficiente para poder convivir ambos grupos, si se retiraba el problema, si desaparecía al menos aquella aguja infinita que se alzaba hacia el espacio. La oposición del sacerdote fue vehemente, pero fútil. Nada sabía de fuerza y violencia, aquel planeta nunca había sido tocado por el conflicto al fin y al cabo. No se le hizo daño, pero si se lo apartó con firmeza del camino, mientras los dispositivos explosivos se colocaban en la base de la torre antigua. Cargas originalmente pensadas para minería tendrían ahora una misión completamente inesperada pero aún más importante: no una cuestión de recursos, sino de supervivencia...

En Alas de Angeles: Novena parte (EF=43+)

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  El azulado sol vio dividirse a la expedición, ante como gestionar la situación del reencuentro entre ambas tripulaciones bajo la alta espira que emergía del subterráneo subsuelo. Fueron los nobles los que coordinaron y enderezaron la situación, y evitaron que su grupo quedase al margen de lo que ocurría, iniciando las conversaciones diplomáticas para intentar mediar entre los lugareños y los venidos de la Primera República. El líder de la expedición, el señor Juandaastas, junto con el XO Hawkwood y el jefe de ingeniería encabezaron el esfuerzo de resolución de las diferencias. No fue fácil: una palabra adecuada, escuchar donde correspondía, sugerir esto o aquello. Lo que estaba de su lado era que, en realidad, ninguno de los grupos quería combatir o causar daño al otro. Los lugareños llevaban siglos viviendo en paz, y los viajeros de estrellas lejanas eran colonos que buscaban un nuevo hogar, no soldados o caballeros. Pese al abismo en la interpretación religiosa entre los seguid...

En Alas de Ángeles: Octava parte (EF= 43+)

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  El enorme sol azulado iluminaba la inabarcable aguja ante la expedición, que dominaba el entorno por encima de la pequeña cabaña del sacerdote. La conversación se prolongaba a lo largo de las horas pero su tiempo se agotaba pues, en el horizonte, la silueta de un antiguo vehículo volador se volvía cada vez más grande. Con las enseñas de los ascensionistas de la  Angel Wings , la nave recorría aceleradamente la distancia hacia la prehistórica estructura y la gente reunida en torno a su base.  Y cuando llegó, el reencuentro entre ambas tripulaciones fue amargo. Con sus numerosas modificaciones cibernéticas y avanzada tecnología de la Primera República, los que habían sobrevivido a atravesar el vacío se encontraban ahora con un peligro inesperado para su misma supervivencia: la aguja de los ángeles que estaba vibrando sobre ellos suavemente y desactivando toda la tecnología en el planeta. Ojos, corazones, brazos y piernas, pulmones e hígados, todos ellos eran igual de mecá...

En Alas de Ángeles: Séptima parte (EF = 43+)

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Los miembros de la expedición están divididos ante el final de la tecnología. Los nobles, liderados por Gian Juandaastas y Jonathan Hawkwood, querían regresar al espacio antes de quedarse atrapados en Eden porque su lanzadera se negase de nuevo a volar. Pero el resto de la expedición, con el Padre Vincent al frente, querían perseguir la verdad detrás del misterio del mundo y alcanzar las altas agujas donde los ángeles habitaban. Fueron ellos, mayores en número aunque no al mando, los que ganaron la discusión y Jacob silbó para atraer unos animales cercanos, mezcla de caballo y camello, que mansamente se arrodillaron para transportar a los exploradores. Durante cuatro días, los soles duales de Gwynneth se alzan y ponen siguiendo sus antiguos ciclos, anteriores a la humanidad misma. Viajan cada vez más cerca de la inmensa construcción que se eleva desde las profundidades del mundo, partiendo su corteza hasta alcanzar el espacio más allá de la atmósfera. Toda cubierta de pequeñas y extrañ...

Edad del Fuego 50: In Nomine Tuo

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Escucha a la Chorali cantar, su lamento por los millones de muertes que ha desatado la Cruzada sobre los Mundos Conocidos. No volverá a haber una masacre de tal escala en tan poco tiempo en lo que le resta de tiempo a la humanidad. Pero si bien los cañones han hablado mucho en estos numerosos meses, no han callado aún y las armadas se preparan para continuar sus confrontaciones. Pero su requiem no es solo por los planetas del Imperio, como vemos al girar la cámara, la catedral de San Emmanuel se encuentra de luto pues un Príncipe ha muerto. No murió espada en mano en el campo de batalla como él deseaba, sino que murió a solas, en la cama, pues el tiempo es el segador que a ningún mortal perdona. Pero abandonemos el duelo de los poderosos y nobles de Aragon y veremos una radio encenderse en la embajada Hazat en Byzantium Secundus. La noticia vuela hasta que un muchacho, un joven escudero, despierta al joven Principito y a su amada Macarena con la noticia de la muerte de su abuelo. Y la ...

Edad del Fuego 48: Ira y Honor

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La puerta de salto se abre y deja pasar a través a la  Fuego y Retribución , que avanza hacia su confrontación final. Mientras los Lycaones a bordo se aprestan al combate, Lisandro Castillo abre comunicaciones con su enemigo: Pietre Vladislav Decados, a bordo de su propia nave capital. La conversación es tensa, con dos personas seguras y convencidas de sus posiciones, que saben que uno abandonará el lugar con vida. Pero la Mantis tiene un as en la manga, una historia verdadera sobre cómo su propia hija Lucrecia había destruido todo lo que él había construido, arrasando Ptah-Seker y maldiciendo el nombre de la familia para siempre. Y la ira atenaza el corazón del Hazat y ese momento hace sonreir a su enemigo, conocedor de lo que vendría no sería una batalla donde el conocimiento estratégico del otro noble fuese a poder brillar, sino una lucha de imaginación e inteligencia para la que su rival ya estaba desequilibrado.  A través de la puerta de salto encontramos la cara ensangre...

En Alas de Ángeles: Sexta parte (EF=42+)

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El sol azulado se alza y se pone en el horizonte frente a la cámara en la antigua danza de estrellas y planetas. Cuando se encuentra en lo alto por segunda vez, el rosado apenas visible en el horizonte, las primeras naves de descenso parten de la  GER Angel Wings  y comienzan a preparar su llegada unos kilómetros al este de los habitantes nativos y la pequeña delegación de la  Brave New World . Porque estos llevan esas horas con los lugareños, aprendiendo de su forma de vida tranquila y apacible, bajo la lente del grabador del gremial Elías Vaskin, una de las pocas piezas de tecnología que mantenía la expedición tras haberse desprendido de todas sus herramientas civilizadas para vivir con los locales. Sería cerca de la tercera puesta del azulado astro, con el rosado brillando fuerte en lo alto y proyectando extrañas sombras, que la navegante Andreina Carren lo notaría por primera vez: al oeste, la antigua aguja que se alzaba desde el subsuelo al espacio emitía una suave, ...

Edad del Fuego 42: El sendero del futuro está envuelto en niebla

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Unos de nuestros protagonistas abandonan las ruinas subterráneas con sus oscuros secretos del pasado de los Al-Malik. Los otros abandonan las recientes ruinas en las que ha quedado convertida la pirámide de los Chauki. Pero no son las únicas ruinas del Imperio, la Liga se encuentra en ruinas figurativas, mientras que los campos de Criticorum lo están en ruinas físicas. Pero las peores estaban por llegar, en la forma de la sombra de las naves de guerra de la Casa Decados, duramente bombardeando Kish. Entre los cañones láser y bombardeo de mesones que impactan contra el escudo de la ciudad, una lanzadera despega de entre las fauces de la mantis y comienza a descender aceleradamente. Convertida en una bola de fuego atraviesa la atmósfera y maniobra hasta liberar una esfera que, a cámara lenta, desciende sobre Escoral. Y al contacto, la detonación masiva sacude la superficie planetaria, allá donde materia y antimateria se encuentran. La gran urbe de la Casa Li Halan es destruida en instant...

Edad del Fuego 41: Legado de ángeles y demonios

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A los Hazat los encontramos camino del hotel de Iver donde se hospedarían durante su estancia en el planeta. Mientras Lázaro se alejaba para darles cierta cobertura, los nobles se reunieron a escuchar los informes de los agentes que habían ido introduciendo en aquel mundo con el paso de los meses. Estos les hablaron de la mansión de los Chauki y sus defensas, de la posibilidad de poderosos refuerzos desplegados con rapidez desde la órbita, e hicieron entrega de la caja donde se encontraba la cabeza recuperada de Augustus. Con esta información, Manuel y Macarena fueron a hablar con Lázaro y Jabir para preparar la entrada y de esta conversación surgió la idea de llamar a Astra para que Cetro 01 les hablase de si su base de datos recogía alguna antigua festividad Chauki por aquellas fechas; quizás fue el destino, la mano del Pancreator o la misma dama fortuna con toda su veleidosidad, pero sí que uno de sus secretos y más importantes festejos tendría lugar dos días más tarde. Con esa info...

En Alas de Ángeles: Quinta parte (EF=38+)

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  La cámara encuentra a la Brave New World en órbita sobre la localización del asentamiento, sus bahías laterales abriéndose lentamente para dejar salir la lanzadera que abandona el espacio y desciende sobre los bosques y praderas de Sundara. A bordo, Gian Juandaastas comprueba a su gente en el espacio casi vacío de la nave, mientras la navegante Andreina Carren maniobraba a través de la atmósfera y las nubes en busca de un lugar donde posarse. Y ante todos, cuando la nave se asienta en la tierra, se abre un mundo verde y lleno de vida y de inesperadas posibilidades, entre las antiguas y enormes agujas que, separadas entre si miles de kilómetros, rascan el mismo espacio de las estrellas. Caminar hasta el asentamiento de los lugareños fue extraño, un mundo inocente y casi sin tocar por la mano del hombre, lleno de naturaleza salvaje y desafiante pero no amenazante. Y en las cercanías de la villa, los lugareños salieron felices a recibirles, habiendo visto el primer descenso atmosfé...

Edad del Fuego 40: La danza de los mil velos

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Criticorum, uno de los más antiguos planetas de los Mundos Conocidos, un legado de gloria y progreso como pocos pueden reclamar. Sus universidades compiten e incluso vencen en ocasiones a la Academia Interata de Leagueheim, sus teatros y restaurantes causan la envidia de las clases altas de Byzantium Secundus, su riqueza en historia compite de cerca con la de Sutek y su prosperidad económica hace sombra por si misma a múltiples mundos combinados. Ese legado, que una vez estuvo llamado a ser el centro del espacio humano, ahora está sepultado bajo los horrores del fanatismo y la brutalidad desatada durante la Cruzada. Pero aún, al menos durante una noche bajo la tregua del brillo de Apollo en los cielos, hay espacio y tiempo para la belleza en el palacio del Príncipe Fa'adim Anuch Al-Malik en Acheon, un recuerdo o ensueño sobre los tiempos que vendrán acaso con el final de la guerra. Yrina, Astra y Wulfgar se encuentran en los jardines del palacio, invitadas entre poetas y escultores...

Edad del Fuego 39: El Fin será en frío y oscuridad

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Algunos dicen que Bjorn Kotelo, El Loco, sacrificó su ojo derecho para ver a los espíritus. Que sus oídos se pudrieron para poder escuchar a los dioses. Que nació en el profundo vacío entre las estrellas. Que peregrinó desde el sagrado Raven a los negros desiertos de Nowhere. Que es el portavoz de los dioses olvidados o el heraldo del Ragnarok. En torno a su figura, las leyendas e historias son tantas y tan variadas como los vuldrok que las narran, pues en una sociedad de proezas y narraciones, estas cobran una vida por si mismas. Pero lo que nadie puede discutir son los profundos sacrificios de su cuerpo y su mente ni el poder que ha obtenido a cambio. Pues tal era la senda del profeta del hielo. Pero dejemos Hargard atrás por ahora, ya habrá tiempo de regresar a sus nevados picos en el futuro, y viajemos a la capital imperial. En uno de sus salones, en el palacio imperial, Lázaro explica y debate su nueva teología con diversos prelados y autoridades eclesiásticas del planeta, hombres...