Bajo la Égida del Pantheoi 9: La cacería
La cena en el palacio real había sido, sin duda, llena de eventos y complicada, pero la noche apenas empezaba. Escuchando los planes de Herakles y Parmenides de ir a cazar al toro aprovechando la oscuridad, todos los Elegidos decidieron ir juntos a tal gesta y partir cuanto antes. Coches y moto se pusieron así rumbo a las montañas al sur de Creta, sin más dirección ni precisión, pero sería cosa del destino, o de la suerte, que el Elegido del Semidios decidiese aparcar en mitad de ningún sitio, sorprendentemente cerca de donde el toro se encontraba. Pero hacía falta más precisión y la luna sería quien la brindase cuando, con sus encantamientos y poderes Aleksei se arrobase de la visión desde los cielos que Selene misma tiene. Y desde allí, bajo un alero de roca, encontró al durmiente toro, que nada sospechaba de lo que estaba a punto de ocurrir. Pero primero había que trepar entre los peñascos y árboles de las laderas, algo particularmente complicado cuando el motero quiere llevar su mo...