Bajo la Égida del Pantheoi 10: El Roce del Inframundo
Los caminos de Hermes y Hecate se cruzaron, cuentan las historias, por primera vez en un antiguo campo de batalla. Uno era nuevo, joven, aguerrido y confiado, con esa seguridad que dan el desconocimiento y el poder. La otra era anciana, sabia, tranquila y poderosa, con ese poso que tiene lo vasto e ilimitado. Apostaron sus dominios a un juego que uno creía dominar y otra sabía que iba a vencer, mientras las Keres devoraban los malos recuerdos y emociones de los soldados caídos en combate. Y con el conocimiento que da la experiencia, la portadora de la antorcha le dio una lección al joven maestro de los caminos sobre la verdadera voluntad de venganza de los mortales y sobre la humildad. Muchas veces después sus caminos se han cruzado, pero nunca más ha intentado Hermes desafiar a Hecate. Pero regresemos a los festejos debidos a la caza del toro blanco en Heraklion. Mientras bebían y comían los ciudadanos y los reyes, bajo la mirada del búho que había regresado (y al que Argos fue a llev...