Bajo la Égida del Pantheoi 13: La Voz del Bronce
El vuelo en el carruaje de Thalia les llevó de vuelta, sanos y salvos, a Ophioussa donde Ioanis les recibió en su torre para cenar. Previo cambiarse de ropa por unas menos ensangrentadas y cubiertas de intestinos. Compartieron lo que encontraron y descubrieron, y sus planes para hacer ahora los sacrificios a los dioses que esperaban ayudasen en la situación actual. También le dieron al Elegido de Hades los medallones encontrados entre los mortales y este se los quedó temporalmente: planeaba esa noche aprovechar que no habían dado apropiada sepultura a esas personas para conversar con sus sombras que nunca beberían del Lethe. Fueron entonces al templo de Hermes, donde sacrificar al ogro durmiente. El mismo estaba lleno de ofrendas y un pequeño grupo de atletas se encontraban en el mismo, preparándose para las carreras calificatorias del día siguiente para las Olimpiadas de julio. Se unieron al sacrificio, manteniendo al monstruo atado para impedir que molestase o se rebelase, pero...