Bajo la Égida del Pantheoi 7: La maldición de Pandora
Aunque Prometeo languidecía encadenado al Caucassos, la paz no era total porque Gaia seguía desaparecida y donde quiera que se mirase sobre ella los hombres con su fuego quemaban los bosques de dríadas y ninfas, saqueaban las montañas por las joyas, y destruían amargamente. Zeus sabía que había que hacer algo, e ideó un plan. Encargó dos cosas a Hefesto, que se encerró en la forja y en su trabajo hasta el extremo de ignorar a su esposa Afrodita, lo cual tendría sus propias consecuencias, pero eso es otra historia para otro día. Cuando el artesano divino presentó su trabajo finalizado, el Rey del Olimpo estuvo satisfecho y reunió a la corte divina. Frente a ellos, aún de barro, estaba la que sería la primera mujer, y la hermosa ánfora que estaría atada a su destino. Y el destino, como bien sabemos nosotras, no es algo que se pueda evadir. Así que Zeus instó a todos los dioses a darle un regalo a Pandora y a volcar un terrible mal en la ánfora. Y cuando eso estuvo listo, él le otorgó inf...