Rituales de sexo y vida
La pista de baile al aire libre vibraba con las ondas musicales proyectadas desde los enormes amplificadores. En el cielo, las estrellas se entremezclaban casi invisibles con los focos, las bombillas de colores, el confetti que explotaba sobre el local. Y abajo, decenas de cuerpos se rozan, se frotan, se besan y se sacuden al ritmo del bajo que marca y dicta los tiempos de aquel ritual antiguo y nuevo, sagrado y profano. El humo llena la zona de baile, transformando esos contactos en juegos de luces y sombras, colores cambiantes y deformados, secretos gritados a pleno pulmón. Las lenguas intercambian una pastilla entre risas y miradas cómplices que prometen mucho más por venir más tarde en la noche. Los barman y bargirls sirven copas de todo tipo y color continuamente, mientras el dinero cambia de manos: dólares, dinares, rublos... de cualquier rincón del mundo, como sus dueños anteriores, todos vienen de fiesta, a divertirse, a bailar y follar en Heraklion. Amores que nacen, amor...