La Furia contemplativa
Sin duda, así no era como esperaba volver a visitar Olympia, tras el viaje que había organizado el instituto cuando era un estudiante. Y sin embargo, aquí estoy, entre las gradas vacías, los palcos destruidos y los restos del atentado. Supongo que esto me pasa por ser el "principal experto" en prometeanos, o cualquier cosa que se quieran inventar los de arriba. Viaje pagado para intentar resolver esta atrocidad, pero yo no soy investigador, deberían haber convocado a alguno de mis compañeros inspectores de la policía o de contraterrorismo, o algo por el estilo. Pero bueno, supongo que mi Matrona y su nombre son suficientes para que los olímpicos se sientan más seguros, en vez de un mortal.
Veamos qué tenemos y pongámonos en marcha o sino no voy a terminar en mil años.
La tablet tiene los datos que ya no puedo ver a simple vista, pero eso mejor esperará. Como ha salido en todas las noticias, la bomba estaba claramente situada bajo el palco espartano. Prácticamente ha desaparecido, convertido en escombros dispersos por las gradas debajo del mismo. A sus lados, el de Néa Athína y el de Delphi también se han visto dañados por la explosión y los cascotes, pero ni de lejos tanto como el objetivo prinicipal.
Para colocar la bomba bajo el palco es necesario acceso a los pasos de mantenimiento, tendré luego que visitar algunos de ellos en los palcos que no han sido afectados para hacerme una idea clara. Deberían ser inaccesibles para gente que no fuera de la organización, y esta está dominada por el sacerdocio del Rey de los Dioses, los cuales están bajo la batuta de Ajax el Corintio y, en general, libres de sospecha. Dudo que los prometeanos hayan logrado infiltrarse entre ellos, pero seguramente se disfrazaron como ellos cuando entraron a colocar la bomba. Habrá que ver qué muestran las cámaras de seguridad del recinto, pero van a ser muchas horas de visionado porque una bomba como esa pudo colocarse con mucha antelación, esperando a su activación.
Está claro que es una operación preparada con cuidado, los detalles minuciosamente trabajados. Pero también es innegable que la seguridad de las instalaciones no estaba preparada para algo así, lo más que esperaban era tener que lidiar con fans borrachos y alterados por las victorias o derrotas de sus polis. Al fin y al cabo, ¿quien organizaría un ataque a las Olimpiadas? Las guerras se detienen, los conflictos paran, incluso en la reciente guerra entre Athína y Sparta se honró la tregua olímpica. Nadie pensaría en atentar contra los festejos que Herakles mismo preparó para honrar a su divino padre. Menos los prometeanos. El sacrilegio siempre ha sido su objetivo y esta vez simplemente lo han llevado más allá, con amplio derramamiento de sangre. La opinión pública se volverá contra ellos, y la represión se reforzará. Seguro que las Furias vamos a tener más trabajo cuando vuelva a casa, deben estar todos los hombres y mujeres libres en el ágora discutiendo sobre cómo esto es una amenaza terrible para toda la sociedad ateniense. El miedo es una peligrosa fuerza, un veneno que se esparce con rapidez y lleva a la gente a actuar de formas peligrosas.
Abro los informes de los peritos y expertos olímpicos sobre lo ocurrido. 9 muertes, incluida el anciano Diarca de Sparta y sus spartoi más cercanos e importantes, aquellos que se pueden permitir estar en el palco. Casi puedo escuchar las proclamas de los spartanos de que si no se soluciona esto rápido, Olympia responderá por su falta de hospitalidad a lo spartano: con una guerra. Lo llamarán justicia, pero la línea entre justicia y venganza es muy tenue, y si no arreglo esto pronto esa frontera va a estar demarcada por cadáveres. 32 heridos, incluyendo la Diarca Apolinea, Elegida de Artemisa, y Menelao, Elegido de Afrodita Areia, así como una mayoría de otros espartanos, 3 atenienses y 2 delphianos. Pero estos cinco últimos son claramente daños colaterales, no el objetivo de la bomba, aunque estoy seguro de que los prometeanos estarán más que contentos con que el conflicto se extienda a esas dos polis y cuantas más adicionales mejor. Al fin y al cabo, el mensaje está claro: Zeus es impotente para protegeros en su propia ciudad y su propio festival.
Lo cual me lleva a los autores. Los dos sospechosos principales son complicados. Dimitris, Elegido del propio Prometeo, aparece en informes policiales en Delphi al comienzo de las Olimpiadas, participando en alguna clase de interferencia en las labores de la Pythia aunque no se presentaron cargos. Está exiliado de Olympia, lo cual podría perfectamente ser un motivo para atacar precisamente aquí. Pero lo poco que he tratado con él cuando querían organizar su circuito de gladiadores Elegidos me hace chirriar un poco todo esto. Y Tatiana y otras personas con las que he hablado dicen que parece bastante moderado, aunque es cierto que la periodista me ha dicho que estaba interesado en información sobre los prometeanos y que ella le había puesto en contacto con alguna gente en Ephyra, en teoría para suavizar y moderar a esa gente; no tengo razones para dudar de la Elegida de Atenea, ella misma sigue traumatizada por lo que vivimos juntos en el banco hace unos meses y sin duda no es partidaria de los prometeanos, aunque sigue preocupándome qué información valiosa le robaron y qué esconde ella. En cualquier caso, Dimitris se ha pasado esta semana desaparecido y no le han visto en ninguna polis, lo cual le da no solo el motivo sino la oportunidad.
El otro principal sospechoso es Tassos, Elegido de Epimeteo, bajista en un mal grupo de punk, rebelde, revolucionario... ¿terrorista? En los registros facilitados por otras polis sobre su vida no aparece ninguna clase de entrenamiento militar o paramilitar. Y no hay un motivo claro que pudiera incitarle a atentar violentamente contra Olympia, aún si las sospechas de sus relaciones con los prometeanos son ciertas. Y videos de sus groupies le muestran dando un concierto underground en Doclea en el momento del atentado, claro que la bomba pudo ser colocada mucho antes y eso estar diseñado como su coartada. También perfectamente puede ser que sea el autor intelectual del ataque, incitando a los más extremistas a tomar medidas de este calibre y luego lavándose cobardemente las manos cuando vengan las consecuencias. Irónico que sea su polis la que estaba siendo honrada por la victoria en el stadio cuando sucedió la explosión.
Subir de un salto al palco destruido es imposible para los mortales a mi alrededor, pero trivial para mi. Parte de la bendición de Alecto cuando me escogió. Las Erinyas mismas, mi Señora y sus hermanas, no han intervenido y eso que dos de las víctimas eran Elegidos. Debería ser derramamiento de sangre de la familia si Dimitris o Tassos están involucrados, pero la pregunta clave es hasta qué punto las antiguas leyes han sido actualizadas. ¿Se considera que lo hicieron ellos si pusieron la bomba pero otra persona activó el detonador? ¿O al revés? Es importante pero imposible saberlo, las cthónticas no dan explicaciones de lo que hacen o dejan de hacer y cuales son sus normas y leyes. Y en el mundo estamos atados a las codificaciones legales que tenemos, bajo la señal de Dyke, aún si las verdaderas Furias no se rigen por ellas sino por sus decisiones y códigos tomados cuando nacieron, en tiempo de los titanes.
Está claro que esta situación es complicada y no voy a poder volver pronto a Néa Athína con mi gente como me gustaría. No es solo una cuestión de criminalidad y seguridad, ni siquiera solo de terrorismo, sino que tiene fuertes implicaciones políticas y familiares y esas dos cosas siempre son un problema. Va a haber que intentar identificar de dónde salieron los explosivos y quienes los consiguieron, gente que haya entrado o salido en estas fechas, interrogar a decenas de testigos...
-Capitán Taurinos, el Simvoulí está reunido y exigen que os presentéis con vuestras investigaciones preliminares.-
La voz de la ayudante diplomática que me enviaron era suave, pero firme, los políticos y gobernantes no permitirían retrasos en sus tiempos y demandas. Cuando la política se mete en medio todo es peor, la mayoría no son más que corruptos egoístas que solo buscan su propio engrandecimiento. Pero solo soy un policía en última instancia, así que esos gordos son los que mandan.
Con un cabeceo guardo mis notas y me pongo en marcha hacia el edificio de cristal que es la sede de la Liga. Al menos no está lejos, con suerte puedo solucionar eso pronto y regresar a la investigación. Y cuanto antes, a casa, de vuelta a Néa Athína.
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