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Cuatro Balas para Medianoche

            Se aproximaban ocho, pero probablemente hubiera más en la floresta. Unos cuantos arcos, hachas y espadas, cubiertos con escudos de madera y pintura de guerra. Un ejército primitivo y sucio para enfrentárseme, pero yo no tenía muchas opciones. Tras la pequeña cobertura de madera, sabía que sólo me quedaban cuatro balas en el revolver.

Pequeños Grandes Sacrificios

             Ella no era tonta, puede que fuese pequeña, pero nada estúpida. Y se daba cuenta que algo raro estaba pasando a su alrededor. No era nada concreto y no acababa de entenderlo exactamente, pero algo ocurría. Todo el mundo le sonreía y jugaba con ella cuando estaban cerca, haciendo como si nada pasase pero ella sentía la tensión que había detrás de sus gestos como un zumbido inconsciente: algo raro pasaba. Y eso le quitaba el sueño, o al menos le costaba conciliarlo más de lo habitual, no importaba que la arropasen con un cuento. Incluso aunque fuese su favorito, Winnie the Pooh.

Ejercicio 4: descripción de un objeto cotidiano

En una palabra: Guardiana. En una frase: El ojo que todo lo ve y que juzga si eres digno o no de que franquee el paso, hosco y voraz del único plato que quiere digerir. En un párrafo: Su color era dorado, de eso no había duda, aunque luciese infinidad de rallazos y muescas fruto de noches etílicas y visitas poco cuidadosas. Pero si su exterior era de oro, su interior era negro y oscuro, un mecanismo incognoscible que juzgaba la valía de quien estaba ante ella. Digno, no digno, así de sencillos éramos todos a su ojo. No le importaban las razones, no le importaba lo que cargáramos en nuestras almas y nuestras mentes, sólo éramos dignos o indignos. Un mundo de blancos y negros de una claridad meridiana, envidiable para aquellos que tenemos que lidiar con los grises de la vida cotidiana. Y yo, oscuro y desdichado, no era suficiente para que me cediese el paso a los anhelados bienes que guardaba. Objeto: una cerradura.

Humo y Espejos

         Era difícil imaginar que el destino de Occidente dependía de aquella reunión en aquel bar mugroso y perdido. Que el futuro del mundo libre pasaba porque fuese capaz de colar aquel farol, de haber atado todo correctamente. Pero Trevor Williams estaba tranquilo, o todo lo tranquilo que se puede estar en territorio enemigo, en una noche desapacible, con un hostil sentado del otro lado de la mesa y un fanático al lado. Si, muy tranquilo... al menos conseguía que su voz no temblase y sonase firme. Era todo parte del Baile, al fin y al cabo.

No Somos Estrellas de Rock

Dicen que, cuando un visionario de hace muchos años creó el Cyberpunk, era a la ciencia-ficción lo que la novela negra es al trideo. Yo no se mucho de esas cosas, pero una cosa si que se: un shadowrun no es como sale en las películas que ves.

Fantasmas del Pasado

Han pasado muchos años desde los eventos de aquella fatídica noche, pero la recuerdo como si hubiera sido ayer. ¿Quien se hubiera imaginado que algo así pudiera pasar? ¡Si teníamos todo controlado! Pero, en cualquier momento, el destino se interpone, como una piraña ansiosa de devorar los sueños y esperanzas. Bueno y, en nuestro caso, nuestros planes. 

El Demonio Blanco

Ante mi, me observa sin dar su brazo a torcer, insondable e inalcanzable para un pobre mortal como yo al que se le acaba el tiempo. Si, en efecto, mañana a esta misma hora todo habrá terminado. Y yo apenas soy capaz de mirarlo directamente sin sentir la frustración del fracaso en la boca de mi estómago. ¡Maldita y endemoniada hoja de papel!

Ejercicio 1: comienzo de un relato

Me acabo de apuntar a un curso de escritura creativa impartido por Sheila Moreno Griñón, de modo que irán apareciendo por aquí los fragmentos y trozos que corresponden a los diferentes ejercicios que ella nos vaya mandando cada dos semanas. No se qué nos tendrá preparado, si serán relatos completos o sólo fragmentos o cosas concretas. De momento, os dejo con este primer fragmento, el comienzo de un posible relato: 

Un Momento Paralizado en el Tiempo

La lluvia goteaba lánguidamente en el callejón, cayendo con parsimonia entre las luces amarillas y verdes de un neón que anunciaba un peep show . Los charcos se acumulaban aceitosos sobre el asfalto dañado por el tiempo y la falta de cuidados, entre las ratas que correteaban de contenedor en contenedor buscando su cena.

Monster

I know what you see when you look at me. You see a mass murderer, a killer, a fanatic for an idea you don't understand completely. You see a brute that only thinks about destroying anything she doesn't comprehend. You think I've lost it, that I'm not worth it. You'd like to go back to your Gardener and find subtle ways to solve problems... to find a soft way, a road we can use to teach our problems to live with us.

Las Voces del Ayer

Así que quieres que te cuente una historia, una leyenda sobre la facultad. Seguro que ya has oído hablar del hecho de que iba a ser una prisión, es una historia muy conocida; siguiendo los planos de una cárcel californiana o una cosa así. Es una leyenda conocida, aburrida... no, no te voy a hablar de eso. Te voy a contar la historia de verdad, quizás incluso algún día la compruebes.

Nadie espera a la Inquisición española: una historia de silencios completos y silencios rotos

            La estación brillaba reflejando la tenue luz del cielo sobre los charcos que la cubrían. Cargando mi pesada mochila e incómoda maleta, salí a los andenes para tomar el tren que me alejaba del mundo de los sueños y me devolvía   al mundo real, al día-a-día de la rutina, alejado de la familia y los amigos de siempre. Pero claro, ese era el precio de conseguir curro en lo mío tal y como estaba la situación económica en el país.

Colección Completa

¿Alguna vez has visto a una pareja follar, mirándoles desde el espacio astral? Es otra historia, no es como ver un sucio y aburrido trid porno, o un simsense . No, es diferente, puedes verlo de verdad. Cómo los rojos de la pasión se entremezclan y retuercen en torno a los violetas del placer. Cómo todo el tejido de la realidad astral se deforma a su alrededor al transmitir las sensaciones, y todo parece brillar con energía cautiva que se libera, resonando mucho más allá de lo que podría parecer normal.

Pactar con el Diablo

La multitud vociferaba excitada e inquieta alrededor del patibulo, removiéndose de un lado para otro. Una suave llovizna, casi un calabobos, apenas mojaba sus pieles y sus ropas mientras, lentamente, el reo principal y sus dos hijos trepaban los escalones de madera en dirección a su ejecutor. "¡Asesino!" , "¡Traidor!" , y otras lindezas del estilo se escuchaba a la multitud escupir mientras observaban al enemigo avanzar en dirección a su final. Y no era para menos. Por su culpa, sus hijos y sus hermanos, sus padres y sus maridos habían marchado a la guerra durante cuatro largos meses... y muchos se habían quedado en aquellas tierras, víctimas de la espada o la peste.

Damocle's Sword

Betrayed. That's how I felt. Betrayed by my own brain, who had started to eat itself. And the doctor's tranquil grin made it no easier to shake the feeling. -Hedion University is at the head of research into Kasioper's Syndrome right now thanks to the sponsorship of some very wealthy pod pilots that are affected by it. But you have to understand, it's a very rare disease, and thus investigation is progressing slowly.- Yes, I understood that, even before speaking to him. We all know what Kasioper is: the boogeyman, the monster under the bed, the end of all hope. Every person that became a pod pilot after age 30 had a small percentage of possibilities to be affected by it. Maybe one in a thousand, maybe less. And I had been the one to draw the long straw.