Entradas

Dead... again (5)

It all has been taken away, after all. All hope, all path, all memories have vanished as they always do under blood and fire. Steel reigns free, and I am again what I have always been: a dead man. All is lost, but if this is to be the final chapter of this story, I should start with the beginning.  They came at night. Keryth leading them, said they wanted to meet and talk. I welcomed the four of them with peace and hospitality, opening the door to the meeting room. But it was not to be. My disposure to talk with the northerners was met with brutality. Hildegard and Murdach hadn't come to talk, they had come to destroy and so they started detonating bombs in our workspace. I went down, alone, unarmed, unarmored, to see what could be done, and I was met with Hildegard's spear.

Dead... again (4)

Imagen
Shadows, here and everywhere, that is all that is left. A place like this, where life can be valued in gold and steel, where even those that shouldn't have to fight. Just like in the Old Hag, isn't it right? Wherever you may go, it's still a matter of who pays who for revenge, power, ambition or any other reason. And you don't care if we fight and die, do you Aquilonia? You don't care about my death here, but you don't care about the death of your merchants and generals, whores and knights, it doesn't matter. We're all just pigs headed to the slaughter, and here more than anywhere else, where we can die dozens of times.

Dead... again (3)

Imagen
Following the ancient tradition of the Centuria, the beacon has been lit to guide our way back home. Until the time when we may again walk the Halls of the Dead, it will burn day and night, remembering us that war is not all there is. Because that is our world once again. The powerful march to battle for freedom, richness, lands or other reasons. We're just the pawns in their boards, and we know it. But their gold will enter our pockets and, with it, we once again fight for ourselves. Not for their ideals or glory, but for our own wealth and wellbeing. And in this case, we may even get the chance to protect and aid those we appreciate. A good thing for a change.

Dead... again (2)

I guess destiny has a strange path, or maybe the gods just toy with us in unexpected ways, dont they Old Hag? I was tied to the cross for more than a day and yet I was rescued and left alone to wander these new strange lands. All I've known is dead, or will be, and yet death eludes me... here more than anywhere else. So, again, it's time to stand on my feet. Ironically, both times I died, Cytheris was there to help me stand again. I may be a broken man, but I'm still a man thanks to her. She helped me build the Centuria originally thirty years ago and though she leads the messengers in these lands, she has still put me on my feet again.  But it was not only her doing, Ular and Salvia received me with open arms, and others like Maithcara followed. And so, now the Centuria stands again. The Hall of the Dead is open to business and our swords are again for rent. Mitra knows you tried to destroy us once more old hag, Aquilonia that gave all and took all away, but we stand a...

Dead... again

Imagen
Tarantia the Old, capitol of Aquilonia, center of the world. A city of marvel and wonder, blessed by the gods, ruled with power and intelligence... but also, a den o depravation, of corruption, of cold blooded murder and despair. That's the city I was born to, son to a whore and her pimp that never cared for me, fathered by the shadows in the streets and the shady deals in the corners. Educated by bludgeons and threats. 

El fin

Al fin ha terminado. Han sido diez años eternos de dolor y sufrimiento, pero han llegado a término. Una decada de la guerra más cruenta que se ha visto, de muerte y destrucción,  pero ya no más. Los que vivimos hemos cumplido y vencido, han surgido leyendas y han caido heroes. Durante la eternidad se hablara de nosotros y de las penurias que hemos sufrido, pero seran historias que contar con una bebida en la mano y un buen plato de comida.  Atras quedan las llanuras ensangrentadas y las armas, el terror de no saber si veras un día mas o no. El horror de la insignificancia humana ante la muerte que ella misma puede desencadenar. Atras quedan los monstruos en que nos hemos convertido durante este tiempo, monstruos que podemos olvidar porque jamás los volveremos a ver. Se acabaron las misiones imposibles, las gestas suicidas, la lucha intestina y la duda. Adios, oriente, espero nunca volver a verte. Ahora, siguiendo a nuestro hábil capitan, finalmente podremos poner rumbo ...

Los ángeles de lo inútil

Hubo un tiempo en que pensé que podíamos ser un faro en la oscuridad. Un haz capaz de cortar la noche, pues a más oscura es esta más fuerte ilumina cualquier luz. Siempre pensé que la parte de mi que se negaba a entender y aceptar eso era Ángela, incapaz y atada por sus limitaciones mortales que no se me aplicaban a mi. Que era un cinismo inevitable después de su vida dura de pocos éxitos y menos avances.

Sombras sobre Coruscant

El salón del Consejo de Seguridad, otrora un lugar de sosiego y paz, hacía años que se encontraba anegado por las sombras. Los seis asientos de los Lords Sith estaban ocupados, aunque fuese por los hologramas proyectados desde distantes rincones de la galaxia: el Consejo se encontraba en sesión. Y no se trataba de una cuestión menor, pues el futuro de la galaxia cambiaba rápidamente ante los ojos de los presentes. El característico sonido del respirador del Emperador Vader dejó de oirse mientras se despojaba de su negro casco y lo depositaba a su lado en el asiento. Su respiración aún era dificultosa, pero sus ojos devolvieron las miradas de los demás miembro del Consejo con la misma férrea determinación en sus ojos de fuego. Su cara, destrozada por las heridas inflingidas por el magma tantos años atrás mostró un gesto severo. -Miembros del Consejo, os informo de que desde el Ministerio de Comunicación se ha detectado un incremento en las charlas de buena parte de los foros sedicio...

El Museo de los Textos Perdidos

Hay un callejón en la cúpula principal de la ciudad de Valles-New Shangai; un callejón que a simple vista no parecería nada especial, apenas una zona pavimentada entre varios edificios de oficinas que le niegan la poca luz que pueda llegar al fondo del valle de día. Sin embargo, todos los habitantes de la zona y cada vez más lejos a través de las redes de reputación han oído hablar de él y lo llaman el Museo de los Textos Perdidos porque, en algún momento, en eso se ha convertido.

Sueño de una noche de verano

Una mirada, unas palabras susurradas, una danza bajo la luz de las estrellas, un pulso acelerado... el encajar del universo en un momento de paz y de conflicto. La perfección capturada en el girar de los astros, el murmullo del río, el suave arco de la espalda o el sabor de los labios. El cambio capturado en pies que caminan, en palabras prohibidas, en pensamientos novedosos.

Retazos Musicales de Rol

Esto no es tanto un relato, que no lo es, como una reflexión que puse en facebook hoy. Como tiene que ver con muchas de las historias y personajes que por aquí pululan, pensé que estaría bien copiarlo aquí también, aunque obviamente aquí habría que añadir otras canciones para otros relatos, estos suelen indicarlo de un modo u otro dentro de ellos mismos. En cualquier caso, no me entretengo:

Pintar una historia

"Let me take you on a trip, around the world and back... let me show you the world in my eyes." Dame la mano y te llevaré en un recorrido por los valles del pasado, los ríos de la inocencia y el verdor de la felicidad. El mundo de luz de una infancia inmaculada y privilegiada.

La guerra invisible

La guerra es algo curioso. Siempre crees que la verás venir, cabalgando a lomos del corcel cual Jinete del Apocalipsis. Llegará entre grandes fanfarrias, anunciadas por la caída de las bombas y el derrumbarse de los edificios. Que llegará con los efectos especiales que ves en el cine y claramente en dolby surround .

Puertas que se cierran

Caminas seguro en dirección a la brillante puerta que tienes delante, tras cuyo umbral es fácil intuir que hay aquello que deseas. Su brillo es tan claro que ilumina la oscuridad delante tuya, marcando un incierto camino hasta que llegues a ella, un sendero que recorres entre vericuetos y dudas. Y, de pronto, con un suave clic , los goznes chirrían y ante tus ojos la madera se mueve y la puerta, por si misma, se cierra.

En pesadillas

Solo la vi una vez pero ese momento quedará grabado en mis pesadillas para siempre. No era especialmente grande y sin embargo su mera presencia reclamaba toda mi atención mientras avanzaba con seguridad hacia el hombre que retrocedía temblando, pálido de miedo ante su imagen espectral. La muerte misma caminaba hacia él.